martes, 7 de octubre de 2008

UNA VÍCTIMA MÁS

En días pasados, se supo el trágico e indignante acontecimiento de Luis Santiago Lozano, un bebé de 11 meses de edad quien fue secuestrado y posteriormente asesinado por órdenes de su propio padre.

Esto demuestra una vez más que la violencia no mide límites y que la mayoría de veces los que sufren las consecuencias son personas inocentes, víctimas como este menor.

Y que ha pasado hoy en día, ya a muchas personas se les olvidó el tema y, los Medios de Comunicación quienes hicieron una cobertura total en este hecho, siendo sensacionalistas y mostrando aspectos sentimentales de los acontecimientos, se encargaron de mostrar como la violencia cobra vidas inocentes, se hicieron marchas, atacaron al padre del menor y tocaron el corazón de los colombianos mostrándonos una y otra vez este doloroso acontecimiento, ya se olvidaron de Santiago.

De lo que no nos damos cuenta, es que este no es sólo el caso que se vive o que sucedió, a diario se ve la violencia y son muchos los casos similares a éste los que ocurren, ¿qué pasa con los medios de comunicación? ¿Por qué no os muestran todo lo que sucede? arman escándalo mediático dando trascendencia a lo sensacionalista y no se centran en lo realmente informativo.

Si nos ponemos a mirar, indagar e investigar cuántos asesinos y violadores hay en las cárceles nos daríamos cuenta que no es uno ni dos, son muchos los que cometen estos delitos.

Ahora bien, se habla de pena de muerte o cadena perpetua, cuando varios "dementes" que han realizado violaciones y asesinaos en serie a menores de edad, ya están a puertas de salir de la cárcel o los tienen como huéspedes en estos sitios (en la cárcel, están más seguros que en la calle), no ha pasado una semana de la muerte de Luis Santiago y los mismos Medios de Comunicación, los que saturaban a la gente con el tema y movían nuestros corazones ya lo han olvidado, la noticia fue de uno o dos días y ya, ¿qué ha pasado con el padre y los involucrados? ¿Qué va a pasar con la mamá? no lo sabemos o quizás si lo nombran en algún medio, no le hagan la misma ampliación que le hicieron a la nota el día de la muerte del menor.

La violencia en Colombia nos persigue, es el diario vivir nuestro, cada vez se ven casos peores, crueles e indignantes.

En los años 40 se vivía una violencia masiva, llena de persecuciones y asesinatos, y en nuestros día se vive la misma violencia pero en silencio con la misma maldad, quizás peor porque hoy en día no se respeta a la mujer y mucho menos a los niños que inocentemente mueren por las inconformidades de los mayores y quién hace algo, nadie, ni siquiera el gobierno es capaz de imputar la pena máxima de cárcel o pena de muerte a estos sujetos, incluso cuando se encuentran pruebas contundentes.

De qué ha servido tanta violencia, si seguimos igual y me atrevería a decir que peor porque no se hace justicia, se cometen delitos que se premian con la libertad.

Si nos devolvemos entre los años 40 y 60, tampoco se hacía justicia, tantas muertes, masacres, humillaciones, robos, crueldad, todo lo que enmarca violencia y quién hizo algo al respecto, el gobierno, la policía, el ejército e incluso la iglesia apoyando una guerra sin causa, siendo cómplices de ella.

Miles de muertos por defender ideales, la violencia no se justifica, es hora de abrir los ojos, que casos como el de Luis Santiago son muchos y suceden a diario y la sociedad sigue en silencio, no basta con hacer cubrimiento total a una noticia o mover nuestros corazones, hay que tomar acciones y darnos cuenta que en Colombia no se castiga como debe ser a los violentos, porque la justicia es injusta y sigue alimentando la violencia.




CRUELDAD SIN LÍMITES


Así eral la violencia.





La violencia que se vivió en los años 40 en nuestro país, fue desmedida ya que estuvo acompañada de asesinatos en serie, torturas, violaciones, incendios, robos, humillaciones, persecuciones, entre otras cosas inimaginables que solo creerían las personas que lo vivieron en su momento.




Los partidos políticos fueron los que comenzaron la violencia en esa época, aunque existía violencia, ésta se agudizó con la muerte de Gaitán. Inicialmente fueron los conservadores quienes persiguieron a los liberales, la idea era atemorizarlos, asustarlos y ya, pero, no midieron limites y su gusto era acabar con el rival, destruirlo totalmente, desaparecerlo del país.



La forma en la que acababan con la vida de las personas era cruel, los degollaban, les quitaban la cabeza, violaban a las mujeres, incendiaban casas, les robaban sus pertenencias y los humillaban de la forma más cobarde. A algunos les quitaban la lengua, los miembros y los dedos, lo aterrorizador del asunto no era que mataran tanta gente sino la forma tan cruel, tan desalmada con que lo hacían. Luego vino la venganza por parte de los liberales quienes optaron por hacer pagar con la misma moneda. Los partidos políticos fueron incitadores de la violencia por llegar al poder, defender sus ideales políticos sin importarle nada. Su único fin era acabar con la oposición.



El gobierno y la iglesia de alguna forma intervenían, puesto que ofrecían apoyo y ayuda a sus aliados (liberales – conservadores), por una parte, el gobierno simplemente se hacía el ciego y dejaba que sucedieran cosas sin tomar correctivos al respecto, dependiendo de su interés tomaba medidas y, la iglesia apoyaba a los conservadores ya que afirmaban que los liberales eran ateos, en las misas, a manera de aviso parroquial buscaban la manera de echar sátiras a los "rojos". Sin necesidad de acudir a la violencia, la iglesia y el gobierno ponían su grano de arena para que ésta creciera cada día más.



Es vergonzoso ver cómo el ejército y la policía, que se supone que son la fuerza pública y encargados de poner orden, se encaminaron en la persecución a los liberales. Apoyando siempre a los conservadores, eran los que hacían requisas, desarmaban a la gente para que no tuvieran protección, eran los que dejaban libre el camino a los chuladitas para que hicieran sus "fechorías". Manejados por los dirigentes conservadores, llevaron al desorden. Considero que gracias a esto fue que se crearon las guerrillas en Colombia, se inició con las guerrillas liberales quienes se defendían y tomaban venganza contra los abusos de los "godos".



Una crueldad sin límites fue la que se vivió en esta época, dónde los partidos políticos, el gobierno, la iglesia, la policía y el ejército iniciaron una violencia dónde involucraron a miles de personas inocentes, que su único pecado fue ser liberal o conservador. No fue una, ni dos las vidas que se cobraron en esta violencia, fueron miles. Una violencia sin sentido, porque si miramos el presente la cosa sigue igual, no se logró nada con eso
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